domingo, 22 de septiembre de 2013

Adiós a Deep Impact/Farewell to Deep Impact

Deep Impact (JPL)
La misión Deep Impact de la NASA ha terminado después de casi 9 años en el espacio, en los que realizó un impacto sin precedentes un 4 de julio, sobrevoló un dos cometas y obtuvo aproximadamente 500.000 imágenes de objetos celestiales.El equipo del proyecto del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California, ha anunciado a regañadientes el fin de la misión después de más de un mes de intentar comunicarse sin resultados con la nave espacial. La última comunicación con la sonda fue el pasado 8 de agosto Deep Impact ha sido la misión de investigación de cometas que más lejos ha viajado: cerca 7.600 millones de km (4.700 millones de millas) .
Según Mike Hearn del College Park en la Universidad de Maryland e investigador principal del proyecto, “Deep Impact ha resultado ser una fantástica y duradera nave espacial que ha producido muchos más datos de lo que habíamos previsto... Ha revolucionado nuestros conocimientos acerca de los cometas y su actividad"
Deep Impact completó con éxito su audaz y original misión de seis meses de duración en 2005, investigando la superficie y composición interna de un cometa. La misión fue ampliada para otro sobrevuelo posterior, y para observar planetas alrededor de otras estrellas desde julio de 2007 a diciembre de 2010. Desde entonces, la nave espacial ha sido utilizada continuamente como observatorio planetario para tomar imágenes y otros datos científicos de diversos objetivos con sus telescopios e instrumentación.
Lanzada en enero de 2005, la nave viajó por primera vez ceca de 431 millones de km ( 268 millones de millas) hasta las proximidades del cometa Tempel 1. El 3 de julio de 2005, la nave espacial desplegó un “impactador” en la trayectoria del cometa, esencialmente para que fuera atropellado por su núcleo el día 4 de julio. La colisión proyectó al espacio material de debajo de la superficie del cometa, que fue esaminado por los telescopios y los instrumentos a bordo de la nave. Dieciséis días después del encuentro con el cometa, el equipo de Deep Impact situó a la nave en una trayectoria de regreso a la Tierra para finales de diciembre de 2007, interponiéndolo en el camino de encontrarse de otro cometa, el Hartley 2, para el día 2 de noviembre de 2010 .
"Seis meses después de su lanzamiento, la nave ya había completado su misión prevista de estudio del cometa Tempel 1", dijo Tim Larson, director del proyecto de Deep Impact en el Jet Propulsion Laboratory. "Sin embargo, el equipo científico seguía encontrando cosas interesantes que hacer , y gracias al ingenio de nuestro equipo y de los navegantes y apoyo del programa Discovery de la NASA, la nave ha durado ocho años más, con resultados sorprendentes a lo largo del camino. "

Deep Impact Mission (University of Maryland)
La misión extendida de la nave espacial culminó con éxito su sobrevuelo del cometa Hartley 2 el 4 de noviembre de 2010. En el camino, observó además seis estrellas diferentes confirmando el movimiento de planetas en sus órbitas, y tomó imágenes y datos de la Tierra, la Luna y Marte. Estos datos ayudaron a confirmar la existencia de agua en la Luna, y trataron de confirmar la presencia de metano en la atmósfera de Marte. Una impresionante secuencia de imágenes muestra a la Luna en tránsito sobre la Tierra.
En enero de 2012, Deep Impact tomó imágenes y datos sobre la composición del cometa distante C/2009 P1 (Garradd). También tomó las primeras imágenes del cometa ISON en junio de este año
Después de perder contacto con la nave el mes pasado, los controladores de la misión pasaron varias semanas tratando de enviar comandos para activar sus sistemas de a bordo. Aunque no se conoce la causa exacta de la pérdida, el análisis ha puesto de manifiesto un problema potencial en el etiquetado tiempo de la computadora, lo cual podría haber originado la pérdida de control de la orientación de Deep Impact. Eso afectaría seguidamente a la orientación de sus antenas de radio , lo que dificultaría la comunicación , así como a la de sus paneles solares, que a su vez impedirían que la nave espacial obtuviera energía lo que haría que las bajas temperaturas estropearan los equipos de a bordo, congelando su batería y sus sistemas de propulsión .
Según Lindley Johnson, Ejecutivo del programa Discovery de la NASA y de la misión desde un año antes que se lanzara la nave: "A pesar de este inesperado telón final, Deep Impact ha logrado mucho más de lo que nunca se imaginó. Deep Impact ha ha trastocado completamente lo que pensábamos que sabíamos acerca de los cometas y también proporcionó un tesoro adicional para la ciencia planetaria que será fuente de datos para la investigación en los próximos años".

Gracias a Angel de Frutos y Daniel Marín por llamar nuestra atención sobre el evento

Trásito/Transit http://deanofspace.blogspot.com.es/2013/02/moon-transits-earth.html
After almost 9 years in space that included an unprecedented July 4th impact and subsequent flyby of a comet, an additional comet flyby, and the return of approximately 500,000 images of celestial objects, NASA's Deep Impact mission has ended.
The project team at NASA's Jet Propulsion Laboratory in Pasadena, Calif., has reluctantly pronounced the mission at an end after being unable to communicate with the spacecraft for over a month. The last communication with the probe was Aug. 8. Deep Impact was history's most traveled comet research mission, going about 4.7 billion miles (7.58 billion kilometers).
"Deep Impact has been a fantastic, long-lasting spacecraft that has produced far more data than we had planned," said Mike A'Hearn, the Deep Impact principal investigator at the University of Maryland in College Park. "It has revolutionized our understanding of comets and their activity."
Deep Impact successfully completed its original bold mission of six months in 2005 to investigate both the surface and interior composition of a comet, and a subsequent extended mission of another comet flyby and observations of planets around other stars that lasted from July 2007 to December 2010. Since then, the spacecraft has been continually used as a space-borne planetary observatory to capture images and other scientific data on several targets of opportunity with its telescopes and instrumentation.
Launched in January 2005, the spacecraft first traveled about 268 million miles (431 million kilometers) to the vicinity of comet Tempel 1. On July 3, 2005, the spacecraft deployed an impactor into the path of comet to essentially be run over by its nucleus on July 4. This caused material from below the comet's surface to be blasted out into space where it could be examined by the telescopes and instrumentation of the flyby spacecraft. Sixteen days after that comet encounter, the Deep Impact team placed the spacecraft on a trajectory to fly back past Earth in late December 2007 to put it on course to encounter another comet, Hartley 2 in November 2010.
"Six months after launch, this spacecraft had already completed its planned mission to study comet Tempel 1," said Tim Larson, project manager of Deep Impact at JPL. "But the science team kept finding interesting things to do, and through the ingenuity of our mission team and navigators and support of NASA's Discovery Program, this spacecraft kept it up for more than eight years, producing amazing results all along the way."

Tempel 1 and Hartely 2 (JPL)
The spacecraft's extended mission culminated in the successful flyby of comet Hartley 2 on Nov. 4, 2010. Along the way, it also observed six different stars to confirm the motion of planets orbiting them, and took images and data of Earth, the moon and Mars. These data helped to confirm the existence of water on the moon, and attempted to confirm the methane signature in the atmosphere of Mars. One sequence of images is a breathtaking view of the moon transiting across the face of Earth (See above)
In January 2012, Deep Impact performed imaging and accessed the composition of distant comet C/2009 P1 (Garradd). It took images of comet ISON this year and collected early images of ISON in June.
After losing contact with the spacecraft last month, mission controllers spent several weeks trying to uplink commands to reactivate its onboard systems. Although the exact cause of the loss is not known, analysis has uncovered a potential problem with computer time tagging that could have led to loss of control for Deep Impact's orientation. That would then affect the positioning of its radio antennas, making communication difficult, as well as its solar arrays, which would in turn prevent the spacecraft from getting power and allow cold temperatures to ruin onboard equipment, essentially freezing its battery and propulsion systems.
"Despite this unexpected final curtain call, Deep Impact already achieved much more than ever was envisioned," said Lindley Johnson, the Discovery Program Executive at NASA Headquarters, and the Program Executive for the mission since a year before it launched. "Deep Impact has completely overturned what we thought we knew about comets and also provided a treasure trove of additional planetary science that will be the source data of research for years to come."

Thanks to Angel de Frutos and Daniel Marín for drawing our attention to this event

Tomado de/Taken from Jet Propulsion Laboratory